Estos son los datos oficiales, informados por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, respecto a las cantidades y destinos de la cebada exportada desde Argentina durante el año 2021.
Producción y consumo mundial de cebada: evolución y perspectivas para 2025/26
La evolución de la producción y el consumo mundial de cebada muestra un mercado con variaciones importantes entre campañas, pero con una relativa estabilidad en los últimos años. Según datos publicados por E-malt en base a información del USDA, la campaña 2025/26 proyecta una producción global de 155,0 millones de toneladas y un consumo de 154,8 millones de toneladas. Estos valores reflejan una recuperación respecto de las campañas recientes, luego de un período en el que la producción mundial se ubicó en niveles más ajustados. La cebada continúa siendo uno de los principales cereales de invierno a nivel global, con destinos vinculados tanto a la industria maltera y cervecera como al uso forrajero. Evolución de la producción mundial de cebada La serie muestra que la producción mundial de cebada tuvo comportamientos variables durante los últimos quince años. En la campaña 2010/11 se ubicó en 123,1 millones de toneladas, mientras que en 2012/13 cayó a 128,8 millones, uno de los niveles más bajos del período analizado. A partir de 2013/14, la producción comenzó a ubicarse en un escalón superior, con valores que superaron con frecuencia los 140 millones de toneladas. Entre 2015/16 y 2017/18 se mantuvo en torno a los 143-150 millones, antes de volver a crecer con fuerza en las campañas 2019/20 y 2020/21. El máximo de la serie se observa en 2020/21, con 161,5 millones de toneladas producidas. Ese volumen permitió acompañar un consumo global también elevado, que en esa misma campaña alcanzó 162,0 millones de toneladas. Luego de ese pico, la producción tuvo un retroceso, con 145,2 millones de toneladas en 2021/22, una recuperación parcial en 2022/23 y una nueva baja en 2023/24, cuando se ubicó en 143,5 millones. Para 2024/25 se estiman 143,4 millones, mientras que la previsión 2025/26 marca una recuperación hasta 155,0 millones de toneladas. Consumo mundial de cebada: una demanda sostenida El consumo mundial de cebada también presenta oscilaciones, aunque con una tendencia general de estabilidad en niveles altos. En 2010/11 se ubicaba en 136,2 millones de toneladas y se mantuvo durante varias campañas por encima de los 140 millones. Entre 2013/14 y 2018/19, el consumo se movió principalmente entre 140 y 149 millones de toneladas. Posteriormente, en 2019/20 y 2020/21, acompañó el incremento productivo y alcanzó los mayores registros del período, con 157,4 y 162,0 millones de toneladas respectivamente. En las campañas posteriores se observa una baja respecto de ese máximo, aunque el consumo se mantuvo en niveles relevantes. Para 2025/26, la estimación de 154,8 millones de toneladas vuelve a ubicar la demanda global cerca de los valores altos de la serie. Este comportamiento confirma que la cebada mantiene una base de consumo sólida, explicada por su doble destino: por un lado, la elaboración de malta para la industria cervecera; por otro, su utilización como grano forrajero en diferentes regiones productivas. Balance entre producción y consumo Uno de los aspectos más importantes del gráfico es la relación entre producción y consumo. En varias campañas, ambos indicadores se movieron con diferencias estrechas, lo que evidencia un mercado sensible a los cambios productivos. Cuando la producción se ubica por debajo del consumo, los stocks tienden a ajustarse y el mercado puede mostrar mayor firmeza. En cambio, cuando la producción logra superar o igualar la demanda, se genera un escenario más cómodo para el abastecimiento. La estimación 2025/26 muestra un balance prácticamente equilibrado, con una producción de 155,0 millones de toneladas y un consumo de 154,8 millones. Esta relación indica una campaña con mayor disponibilidad respecto de los últimos años, aunque sin un excedente amplio. Perspectivas para el mercado mundial de cebada La recuperación prevista para la campaña 2025/26 representa un dato relevante para el mercado internacional de cebada. Un mayor volumen productivo puede contribuir a estabilizar la oferta, aunque el comportamiento final dependerá de la evolución climática en las principales regiones productoras, la calidad obtenida y la demanda de los sectores maltero y forrajero. Para países exportadores como Argentina, el seguimiento de la producción y el consumo mundial resulta clave. Estos indicadores influyen en los precios, en la dinámica comercial y en las oportunidades de colocación externa de cebada cervecera y forrajera. En este contexto, la evolución global confirma la importancia de analizar cada campaña dentro de una serie más amplia. La cebada sigue mostrando un mercado dinámico, con variaciones entre años, pero con una demanda sostenida que mantiene su relevancia dentro del comercio internacional de granos. Más información sobre producción y comercialización de Cebada Seguinos en las redes
